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lunes

Crítica y mordedores


MORDEDOR
Leí tu texto Gustavo. Estás tan sonriente en la foto que me dan ganas de no comentar nada. Hago un esfuerzo y ahí voy. Cuando terminé de leerlo, después de haberme presentado en dos oportunidades en ese concurso y de no haber figurado ni entre los 25 premiados, hice alguna investigación al respecto en cuanto a la calidad de mi relato entre personas de muy buen nivel literario y encontré una respuesta insospechada en una profesora del tema después de felicitarme por el material que le envié, pero, la respuesta contundente que me dio, fue terminante. "Esto no es un cuento" y en un concurso lo más probable es que lo descalifiquen sin saber de que se trata. Después de leer el tuyo tuve la misma sensación sin tomar en cuenta que todo el contenido es despreciable bajo mis normas, lo que no es muy importante pero explica porque no me gustó nada. Cuando solía comer en un restaurante de lujo alguien pedía "Revuelto Gramajo", todavía no logré entender de que está hecho pero ya de por sí con ese nombre no me cae bien.
El texto, me parece escrito por un periodista que hace unos cuantos días que no comenta ninguna noticia, al punto que las puso todas en el mismo relato, faltaba el fútbol y la iglesia y ya tenía un buen Revuelto Gramajo servido en su mesa. Soy un poco malo para hacer comentarios y no me lleva hacerlo ninguna intención mala. No defiendo mi comentario, simplemente lo digo para no desmerecer a la persona que no conozco. Te mando un abrazo con todo mi afecto y te deseo mucha suerte. Paul



RESPUESTA



ENFADO

Bueno. Aunque no me gustan los ajos, a veces he tenido la oportunidad de comerme alguno, ya sabes, de esos recocidos y sin embargo todavía gordos; envueltos en vianda, legumbre y algo de verde. Cuando estás a punto de deshacerte de la miasma, surge el camarero, sonriente, y te ofrece otra copa de vino. Asientes con la cabeza y, apenas escanciado, lo bebes con fruición. Para deglutir. Eso.
Aprovecho para agradecerte la malvada lectura, que no nos sobra tiempo a ninguno; mejor un mal lector que ninguno, que decía el primo de Borges.


Crítica a De donde las mujeres


Uno de mis cuadernos

Buenas de nuevo, Gustavo, leídos los textos a los que pude acceder, que fueron finalmente sólo "Caverna", "Perdidas", "Bares, qué llugares", "Usted", "Cuídate de mí" y "Di Vitoria". De "Hearthless" sólo pude imprimir la primera página... Lo que más me ha sorprendido y gustado del conjunto es la versatilidad que pone de manifiesto ya esta muestra. Intentaba buscarte ya no influencias sino claves, y me venían a las mientes a ratos Cortázar o Bontempelli, o Quim Monzó a través de Calders (probablemente no estés en absoluto de acuerdo con esta apreciación, pero mis lecturas influyen en lo que leo, claro), pero todo se me quedaba corto y al siguiente recodo me esperaba una escena de un realismo seco y duro a lo Jay McInerey que me descolocaba. Y, naturalmente, soy de los que prefieren conocer y sorprenderse que reconocer, así es que han sido unos muy buenos y gratificantes momentos de lectura. Si usas la opinión preferiría que la presentes como personal mía, como editor y filólogo si tu quieres, pero sin mención de la editorial en la que trabajo.




De donde las mujeres AMAZONhttp://www.amazon.com/dp/B007UMOSZY
La prosa de Gustavo Ruiz fluye como un torrente, sus tramas están salpicadas de meandros que impiden que el lector baje la guardia y sus desenlaces, contra pronóstico, no siempre van a dar a la mar, sino que a menudo nos sorprenden con destinos inesperados. Pero quizá lo mejor sea que siempre buscan un lector activo, dispuesto a arremangarse y colaborar con el texto para que este le descubra todo su sentido. ¡Qué buena singladura! 

jueves

Críticas excéntricas a De donde las mujeres

Acaban de robar. ¡QUÉ ARTE!

“Estos relatos, que a momentos parecen llevarnos al vertiginoso espectáculo de altiplanos, valles, abismos y fuegos artificiales que encontrarías en la mente de una persona desquiciada, presentan un “dictado” de las conversaciones que las mujeres tenemos con nosotras mismas, saltando de un tema a otro, al parecer sin ton ni son, pero mostrando esas sinapsis únicas, esas conexiones originales que nosotras hacemos y que desde fuera producen un mareo enervante, que no lo es, y que solamente otra mujer podría entender.

Gustavo Ruiz Llavero no omite ninguna circunstancia ni locura alguna; y más bien parece disfrutar de tirar todo lo que encuentre dentro de esta ensalada, incluyendo momentos que nos hacen sonreír y otros que nos ponen, uf, calientes.”
-Ani Palacios, autora- Contacto Latino


Perdidas.

     Con este relato, Gustavo Ruiz se asoma sin complejos a una de las múltiples aristas de nuestra oscura cotidianeidad. En este caso, es el trípode Daniela, Clara y Elvira sobre el que se asienta una narración ágil, sin concesiones a pueriles sentimentalismos y conducente a mostrar toda la crudeza de unas vidas y de unas mujeres perdidas en la noche.
    Su lenguaje directo, incisivo y de corte eminentemente sexual, hace del relato un retrato realista que casa a la perfección con la trama que el autor quiere manifestar: la perdición de unas mujeres, especialmente Daniela y su oyente Elvira, que están al límite de sus fuerzas. La soledad y el abandono son los ejes que mueven su caótica existencia.
     En suma, la aparente pero frágil Daniela y la anónima y vulgar taxista Elvira son las dos caras de la misma moneda: víctimas solitarias de un mundo implacable que acabará por aniquilarlas y vaciarlas como mujeres. Un gran relato de Gustavo Ruiz, que dejará al lector perdido en la noche.

Enlace a su página de Facebook.





Cualquier local ayuda a imaginar

Bares, qué lugares.

     De una referencia pictórica a una de las obras de Edward Hopper, acompañada de un guiño cinematográfico, es de lo que se sirve Gustavo Ruiz para enmarcar este relato de soledad y lascivia y otorgarle la ambientación precisa que emana del lienzo del estadounidense. Pero la huella de Hopper no es la única que se percibe en este relato. Sin duda, el gusto por los ambientes nocturnos, por los lugares de copas y por el uso de voces y construcciones coloquiales referentes a situaciones sexuales explícitas, nos recuerdan al Charles Bukowski, por ejemplo, de su novela Mujeres.
     Y, efectivamente, de realismo sucio podríamos calificar el estilo del autor en esta breve incursión en la soledad de un bar cualquiera de cualquier barrio de cualquier ciudad. Ruiz Llavero nos describe con ese sucio pero, a la vez, atractivo arsenal de lujuria no contenida una cita a través de las redes sociales de una mujer cualquiera con un hombre cualquiera. Nada más real, morboso y cotidiano, pero con el sello del mejor Bukowski y con el marco  de los Noctámbulos de Hopper.

En lace a su blog Selva Literaria

 


sábado

Mundos Gamissans

"He renunciado por completo a crear. No soy un escritor, sino un obrero que construye con letras los edificios de ficción de un arquitecto que le paga." (Extraído del relato que da título al texto de Carlos Gamissans, Juicio a un escritor.)


Carlos Gamissans me ha prestado su libro y yo se lo devuelvo. Onironauta y cuentista, este joven de apenas 22 (¡Joder, mi hijo es mayor que él!) ha ganado ya dos torneos de cuento:
Ganador del XXX Concurso Literario para jóvenes de Albacete y del Concurso de Literatura Joven del Instituto Aragonés de la Juventud.


Mundos Gamissans. Títulos de algunos de sus relatos.
El relato que abre su Antología de cuentos, titulada Juicio a un escritor, vale 2.500€ y se denomina Un examen muy revelador: Faltaban apenas unos minutos. Otra vez tendría que enfrentarse al examen cuya reválida no se acababa ni se aliviaba nunca.


El que la cierra, Juicio a un escritor, se inicia: Reconozco que, pese a haber tenido alguna pesadilla con ello, no esperaba que mi libro (y yo con él) acabásemos en el juzgado.


Así que la preocupación por la escritura y sobre todo, por el futuro, es una de las constantes en la obra. Otra, es el uso de muchas técnicas narrativas, cuya argamasa la constituyen, en mi opinión, dos cementos personales que Carlos maneja con habilidad y madurez literaria: 


El lenguaje llano, accesible y pulcro, y lo inverosimil dentro de la cotidianeidad. 


En tal estado de cosas decidió lo inaudito, esto es, retornar a casa y tomarse el día libre. ¿No es inverosímil? Quizás que la foto de tu padre pese un quintal si que lo sea, salvo para tu psicoanalista:


Alfonso se puso de pie entre jadeos y miró con temor la imagen de su padre. 
–Tenemos que deshacernos de ella. Tírala por la ventana. ¡Ya!
No tuvo que repetírselo. Miguel arrojó la foto a la calle tan lejos como pudo. Antes de perderse golpeó la pared del edificio contiguo. La madera chirrió con violencia, enfrentada al ladrillo.


Carlos Gamissans


Un mecánico que no sabe si le escriben los poemas; un escritor enfrentado a un juicio por incumplimiento de designios; un supermán de más de sesenta años que se conduce cual héroe con gayato; una ensoñación sensual contada con maneras de bravucón, que se torna muy real; un examen kafquiano, que se suspende hagas lo que hagas; un miedo al recién nacido que lleva al padre a conducirse cual personaje de John Cheever que acampara durante años frente a su casa; la envidia fraternal, superada por el afecto y la prueba irreal de la realidad.


Para Carlos Gamissans, la magia se esconde en un vaso de cerveza de grifo, tirado por un camarero que es capaz de hacer salir de ella una sirena o un gato con ademanes de persona mayor. Es posible que un par de relatos no alcancen la altura del conjunto, pero hasta en las mejores antologías se cuela algo que nos atrapa menos. Y es que, a veces, un cuento es apenas un relato. 


En conjunto, es un libro de cuentos muy interesante, con algunos de ellos brillando a muy buena altura y cuatro o cinco muy brillantes. Si añadimos el despliegue de técnica y capacidad para contar algo bien, un libro que merece la pena comprar cuando salga a la venta y recomendar a los amigos, porque la realidad también tiene sus cosas inexplicables.


De una sencillez inquietante. Un buen escritor que puede dar el salto a la novela corta cuando se lo proponga, a fin de continuar con su aprendizaje. Mi relato favorito, es el considero más didáctico, El inventor mental, del que extraigo una moraleja: Haz que las cosas sucedan, no las dejes dentro de tu cabeza. Tenemos mundos Gamissans para un buen rato. Sirenas dentro de cervezas. 





domingo

Crítica inútil


Los críticos no sirven para nada
(David Fincher., Director de cine)


Una conversación entre la poetisa que solicita opiniones y algún comentarista. La falta de tacto del segundo, provoca que la conversación camine por derroteros de Defensa y Ataque, cuando se esperaba otro tipo de discurso.
Muy ilustrativo de lo que somos capaces de hacer en Internet. Disparamos muy rápido en este medio. Todos.


Solicitud de la escritora:
Me gustaría recibir vuestros comentarios a una parte de mi prosa. Un beso, amigos.


En la conversación he localizado las siguientes expresiones negativas o manipuladoras, emitidas por el Comentarista 1.




  • Ten cuidado.
  • Recuerda.
  • Entonces, con eso debería dar por anulado mi comentario.
  • Si no estás preparada...
  • No me agrada.
  • Le falta más identidad.
  • Las discusiones agotan más que el sexo.
  • Y esa foto que parece un juicio a ti misma.
  • No se puede ser hipócrita y escritor.
  • No entiendo porqué te molestaste.
La transcripción:

Comentarista 1
Ten cuidado con los juegos de palabras : "convencerme los confesionarios convencionales" o las cacofonías, recuerda que la poesía es forma y fondo en belleza, vale tanto lo que sugieres, así coma forma en la que lo haces. Una palabre clave : musicalidad.
Comentarista 2
Es verdad, la poesía es todo eso. Pero para mi además es sentimiento.
Comentarista 1
Entonces con eso debería dar por anulado mi comentario, o invalido. Porque me parece que cortas la comunicación en vez de darle un curso. Si no estas preparada para aceptar criticas y sólo esperas recibir alagos, no vas a progresar en tu poesía. Por mi parte acepto las criticas a mi trabajo y no las tomo como personales, pero lamentablemente la mayoría de las veces me topo con personas que dicen: -Si, está buena, linda, me gusto. Pocos son capaces de decir lo que piensan de verdad. Referente al parrafo: La palabra "porque", está demás, la palabra "recamará" no es universal de la lengua española, "la conciencia es un caballo desbocado.. y lo que continúa, no me agrada, lo considero una siutiquería". Creo que a tu poesía le falta más identidad, escarbar en la autentica belleza interior [de la autora].
Comentarista 1
Disculpame porque no me di cuenta que era otra persona que escribio referente a mi comentario. De todas maneras todo lo que dije lo siento así.
Autora a Comentarista 1 (C 1)
Hola, [C 1]. No he podido volver a conectarme hasta ahora y por eso no te he contestado antes. Me parece perfecto tu comentario y de ninguna de las maneras busco sólo halagos (se escribe con h pero entiendo que con las prisas y el acaloramiento, es fácil caer en alguna falta de ortografía, omisión de tildes, tildes incorrectas o cambiadas de lugar, a mí también me pasa alguna vez y más cuando leemos tantos textos en internet con este tipo de faltas ortográficas). De tu comentario podemos deducir varias cosas y debatir bastantes. Si no quisiera que se me dieran opiniones en los comentarios que he pedido, no lo habría solicitado. podemos ir por partes, si te parece bien, y sólo te pido que tengas un poco de paciencia conmigo porque en estos momentos no dispongo de todo el tiempo que quisiera para conectarme; pero ni dudes que te iré contestando. Así que empiezo y te adelanto que agradezco tu sinceridad y que estoy segura de que pueden surgir resultados muy positivos de esto, tanto para ti como para mí o los compañeros del grupo que quieran sumarse a nuestro coloquio 
Tal vez en ese texto la palabra "recámara" tenga un doble sentido. ¿Qué entiendes por "recámara"? y ¿a qué te refieres al decir que no es universal de la lengua española?
Autora a Comentarista 2 (C 2)
Gracias, [C 2]. Para mí, la poesía también es sentimiento. Surge de nuestro interior y no lo hace de forma gratuita. Incluso la poesía que se intenta escribir alejada del sentimiento, tiene sentimiento y conecta con quien la lee a través del sentimiento. 
La musicalidad es, como anota [C 1], un ingrediente fundamental. Vamos a ir comentándolo todo. Me gusta que sea así.
Comentarista 1
En todos los paises de lengua española no se utiliza el vocablo "recámara", para referirse a la habitación. Y cual es el doble sentido al que te refieres?. Que piensas al respecto de la siutiquería del parrafo...Bueno las discuciones agotan más que el sexo..pero en fin si no hay sexo, que hayan discusiones
Autora a Comentarista 1
Es verdad, [C 1]s. Esa palabra se usa para referirse a la habitación, al dormitorio, según tengo entendido, en México. Aquí en España solemos decir cuarto, dormitorio, habitación para referirnos a esa estancia o parte de la casa. La recámara es la habitación que hay detrás de la cámara o habitación principal y en ella se suelen guardar ropas y joyas. En poesía es muy importante lo que una palabra denota. Otro significado de recámara está relacionado con las armas de fuego, concretamente, con el tambor que alberga las balas.¿Captas ahora la intención de esa palabra en el texto que he mostrado? 
Una cosa, la palabra discusión tiene connotaciones negativas, ¿por qué no usamos mejor otra palabra? Como tú eres de Chile y yo de España, vamos a emplear una que nos acerque, ¿sí? Proponla tú. 
En cuanto a "siutiquería del párrafo", ¿qué tal si antes de entrar en el párrafo aclaramos "siutiquería". Antes me has hecho mención a que "recámara" no es una palabra del español universal. La riqueza de la lengua española es su variedad y lo bueno sería que todos supiéramos el sentido de cada palabra en las diferentes zonas de habla española (incluído el español de América). Para empezar, propongo que la acerques a esta española. Tengo entendido que para vosotros significa cursilería, ¿es así? El DRAE no la recoge aún. 
Bueno, parece que la que escribe más soy yo porque eres más bien escueto; pero me gusta tu sentido del humor. ¿Cómo puedes decir que esta "discusión" te está agotando? 
En fin, sea como sea, admito que no te guste mi texto y no me enfado por ello. Soy consciente de que es imposible gustar y llegar a todos los lectores. Con esto ya cuento y parto de aquí; pero siempre es grato intercambiar diferentes puntos de vista y que pase como ahora que estamos analizando palabras del idioma que nos une.
Comentarista 1
La diferencia es que escribo siutiquería, acá en el portal, no es una palabra que usaría en mis poemas, referente a la poesía tuya, te digo, que no es que no me guste, sino que creo que por cada libro que se escribe hay dos o tres momentos de gloría del escritor y que si no veo tu belleza, que creo debería haber, es quizas porque no te encuentras bella, no danzas dentro de tí con las brisas de tus pensamientos, no escuhas el silencio de la noche que dan tus ojos cerrados, no has mirado detenidamente esas manos en el espejo, que mudan a tristesas, bellas tristesas.
Comentarista 1
Y esa foto que parece un juicio a ti misma, una apología de tus debilidades, sacala para que no digan que un día, fuistes esclava.
Creo que debes descargar la recamara, poner una a una las balas en tus manos y llorar... llorar hasta que se conviertan en perlas, perlas del mar de tus lagrimas, y como un buzo desesperado ire tras ellas y las rescataré, como a tí.
Autora a Comentarista 1
Una regla fundamental en literatura y en la vida es mirar y tratar obra, autor y persona con respeto. Contestaré a tus últimos comentarios más tarde.
Comentarista 1
Yo tengo otra...No se puede ser hipocrita y escritor, pues debes estar libre de todas las ataduras posibles.
Comentarista 1
No entiendo porque te molestaste, si lo que estoy haciendo es mostrarte mi poesía, así escribo.

Comentarista 3
Este espacio es para desenvolvernos y mostrar lo sublime de nuestros sentimientos,  [.../...] debe de entender que todo el arte es subjetivo y cada quien escribe como considera porque es algo muy particular[.../...] sigue escribiendo, eres el centro de buenos comentarios. [.../...]
Comentarista 4
Perdona que entre en el debate, creo que tus palabras son excesivas y algunas innecesarias. La palabra recamara, es una palabra aceptable en poesía. 
Se puede y se debería siempre rebatir, sin ápice de orgullo, no intentando desvalorar al que tenemos enfrente que humildemente nos pide su opinión. 
Basta ver la debilidad o la mansedumbre para dar el zarpazo de gracia. [.../...]


PS: En comunicación se habla de SALVADOR, PERSEGUIDOR Y VÍCTIMA.
¿IDENTIFICAS LOS TRES PAPELES? SEGURO QUE SÍ.






viernes

Las hermanas Grimes


Fue Richard Ford quien me llevó hasta Richard Yates. Y fue la Biblioteca Pública la que puso en mis manos dos novelas editadas por Alfaguara: La hermanas Grimes y Vía Revolucionaria.

La primera no pude soltarla de las manos. La segunda me costó mucho leerla; incluso ojeé unas decenas de páginas, para evitar tenerlas que leer y poder saltármelas. Claro que es buena. Soy incapaz de llegar a ese nivel. Pero le da muchas vueltas a una partida que al final no lo es; dedica tanto tiempo a tomar la decisión, que me aburrió.

¿Qué hace grande una novela? Sus personajes. No tengo dudas; ni en el caso de que estuviera equivocado rectificaría. Soy testarudo. 

Los personajes femeninos de la obra son majestuosamente trágicos: mamá, que lleva de ciudad en ciudad a sus hijas, en un trabajo ímprobo por llegar a situarlas en este mundo. Que logren algo más que ella, divorciada de… no recuerdo de quien; el padre es un secundario, salvo para Emily. El gran personaje. Una mujer que llega a triunfar en su trabajo, que sale con hombres, que es abierta en sus relaciones y cerrada en su sufrimiento. ¡Abierta en sus relaciones! ¿Qué chorrada es esa, simpatía? La obra es de 1976, traducida por Rolando Costa Picazo y publicada en 2009, con este título. No obstante, el original es Easter Parade (Easter es como llaman por allí a la Semana Santa, ¿no?) y en español con el título de Desfile de Pascua, en 1977. Líos de propiedad y ediciones.

Sí, me he ido y no he respondido. No pienso hacerlo. Admiro el trato que Yates le dio a las tres mujeres en su novela considerando los años de los que estamos hablando. USA no es LA o NY, exclusivamente. Es un continente repleto de “membrillos blancos.”

Dividida en tres partes y once capítulos, es una novela que puede servirle a una escritora o escritor para estudiar por su cuenta y riesgo cómo se estructura una novela. Son 227 páginas, unas 75.000 palabras. Los capítulos son cortos y curiosamente cada uno de los siguientes es mayor que el anterior, al menos en la primera parte. 

Cosas de escribir; tardamos en hacerlo y las historias, si son emocionantes para el autor, le llevan a extenderse más y más.
Por eso necesitamos un corrector, una mano dura y firme con los recortes.

Cambiando de marcha: “Ninguna de las hermanas Grimes estaba destinada a ser feliz, y al echar una mirada retrospectiva siempre da la impresión de que los problemas comenzaron con el divorcio de sus padres”.

Si no te engancha este inicio, entonces es que tienes 7 años y necesitas volver, urgentemente, a Julio Verne. O desprecintarlo.
Cada capítulo tiene un inicio dulce.

“Fue Sara quien le dio a Emily la primera información sobre cuestiones sexuales.” (I, Cap.2)

“Se casaron en el otoño de 1941, en una pequeña iglesia episcopal que había elegido Pookie. A Emily le gustó la ceremonia, aunque el vestido que debía usar como madrina de boda parecía diseñado para llamar la atención sobre sus senos pequeños.” (I, Cap. 3)

Si tomamos los inicios de capítulos en las partes II y III, los transcribimos y pensamos sobre ello, veremos que tienen una estructura lineal, desde la advertencia primera: No serán felices, ya os lo digo, hasta la muerte de alguien, pasando por la boda, por algún cambio de ciudad, por la asistencia al hospital y por la visita al cementerio. 

Es de una sencillez que abruma, porque debajo se nota un trabajo exquisito de su editor.

La obra nos cuenta la vida de las tres mujeres, iniciándose durante la feroz crisis americana de los años 30,  en el momento del divorcio, cuando las dos niñas cuentan con nueve y cinco años respectivamente.

En apenas cuatro páginas pasa del despertar de una de las dos hermanas en una casa que no sabe de quién es, acostada junto a un hombre y con una resaca terrible, a que ella se arregle, fiche en el trabajo, reciba la llamada de su hermana, “Mamá se ha caído”, tome el tren, llegue a un lugar que ha cambiado mucho desde que se marchó y “La vieja mujer desnuda estaba costada boca arriba, […/…] y lo de las botellas de whisky era verdad. “Chicas, siento terriblemente lo que pasa –parecía decirles-. ¿No puedo hacer nada?

Si eres de las personas que escriben, encontrarás cierto atractivo en el hecho de que una de las parejas de Emily es un escritor que no consigue finalizar su novela. Le habían augurado un futuro prometedor como escritor, pero su magia fue desapareciendo.

Cada personaje de esta novela se desvanece con tanta belleza, que sospecho volveré a leerla en el futuro.

Ahora tengo que devolverla, para que la disfruten otras personas.




martes

Richard Ford, ¿aburrido?

 Saqué el libro de la biblioteca pública, porque Richard Ford me cae bien. Tiene unos cuantos relatos excelentes, en mi opinión. También destacan dos de sus novelas: El día de la Independencia, de la que se me quedó grabado el concepto de La edad de la experienca (cuando un ser humano ha descubierto que ganar una de cada seis o siete dificultades que le propone la vida ya es todo un éxito) y El periodista deportivo. En las dos habla de casi lo mismo. Seres humanos. Y lo hace de manera sensacional.

En la obra, De mujeres con hombres, hace un giro brusco frente a lo que ya había leído de él. Pero no considero que se merezca el comentario que le escribieron y que recojo en la foto de la derecha.

Su primer relato (contiene tres) narra las vicisitudes de un representante de papel especial para libros de texto, que se enamora de una mujer francesa, en París, donde se encuentra en viaje de negocios. Cuando regresa a los Estados Unidos, el malestar que ha hecho presa de él se hace más vívido e insoportable, hasta llevarle a romper con su mujer y regresar a Francia, en la búsqueda de no se sabe bien qué. ¿Lo encontrará?



El segundo relato cuenta el viaje que realiza un joven con su tía hasta el estado donde reside su madre, hermana de la anterior y lo que les sucede en el camino, incluyendo ser testigos de un asesinato. El tercero. si te parecen interesantes los anteriores, prueba a leerlo. Lo encuentras en la Biblioteca Pública.


Quizás Ford no tenga el poder de la narrativa latino americana que más nos ha llegado en las últimas décadas, quizás le falten colores y emociones de trazo grueso (como las de Bolaño en su Los detectives salvajes.)

Me gusta Ford porque es capaz de contener los alaridos del alma en un par de párrafos. 



Como en ese donde distingue entre intimidad y privacidad, considerando que la primera se logra con dos o tres personas en toda una vida, mientras que la privacidad apenas te permite hablar de la próstata o del ciclo mentrual. De un dolor de muelas o de los laxantes. Y que esa primera tiene que ver con la intimidad silenciosa, la que te lleva a la comprensión, a la compasión,a ese lugar donde no rigen las palabras, las insinuaciones ni tampoco las promesas.

Claro que ese párrafo no es de esta obra, sino de El día de...

Tampoco he mencionado que es el editor de una de las mejores antologías de cuento americano. La que en España editó Galaxia Gütemberg. Aún me duele el comentario de la hoja en blanco, la anteportada. Pues a mi me gustó.

viernes

Mata al presidente. O no. Novela de Pedro Avilés

La tradición del final múltiple puede confundirse con el final alternativo. Pero son diferentes.

En el primer caso, es la necesidad de la propia obra la que se impone. Así, el príncipe puede acabar con el dragón o éste con aquel. La princesa puede ser desgaciada. O casarse.

En el final alternativo, bien las dudas del artista, bien las dudas en la adaptación de la obra a otro medio distinto del escrito, llevan a la creación de más de un final.


La novela de Pedro Avilés está trabajada desde el inicio para ofrecernos un final múltiple.

Puedes optar por acompañar al protagonista en la asunción de los riesgos que entraña el encargo (sí, lo has adivinado, matar al Presidente) o buscar su salvación, rechazándolo.




Escrita en segunda persona, con un estilo limpio y casi periodístico (revelando el origen profesional del autor), demanda del lector la elección permanente de una página para continuar avanzando en la historia, según la decisión que tome. Esto puede convertirse en un fastidio, si estamos habituados a consumir las obras como un plato de espagueti que se está enfriando. Aunque le añade un plus de originalidad, que se agradece. Porque las obras bien construidas, como los cuadros, necesitan de tiempo.

Dispones de 21 finales, como puedes comprobar en la tabla (se puede ver en grande) y está escrita con mimo. El hecho de que uno de los personajes se apellide Spade, (por Sam Spade, ¿quizás?)que se beba y se coma, que aparezcan malos en espacios peligrosos y que rezume  de realismo la puede hacer apetecible a muchas personas. Aunque su formato pdf puede ser un engorro, ponte un disco de Benny Goodman Quartet y piensa que te trasladas a Washington, para entrevistarte con...



Para acceder a otra lectura de la obra de Pedro Avilés, puedes leer la crítica que realizan en El poder de las letras.


Un bonito ejercicio mientras te adentras en lo que te propone Pedro Aviles, consiste en localizar en Internet esos lugares que visita el protagonista, como el hotel en Washington o Casa Mingo en Madrid.


Cristo en Uyuni, de Javier Palencia.



Una obra desasosegante, donde el lector tiene todas y ninguna de las claves para comprender las miserias humanas de las que nos protegen los mitos, como el de Cristo, y la cultura oficial.

¿Puedes imaginarte al protagonista del Nuevo Testamento convertido en trending topic gracias a su éxito televisivo? ¿Viajando por el salar que se extiende entre Chile y Bolivia?

¿Puedes imaginar un libro de poesía sin rima, pero con música?

¿Puedes reconocer una excelente obra en un puñado de páginas escritas por un novel de la literatura?

La frase que el editor elige en la presentación del texto dice:

Usa un alfiler quemado para extraer el tedio.

Y yo selecciono la primera estrofa de este poemario:

I (a.C.)

Sobre esterillas de chapa,
en los desguaces,
sobre las latas del bosque,
en los suelos refractarios,
coloco a mi perra satori
a cuatro patas.


Y como seguro te has quedado con ganas de leer, le copiamos otro fragmento al autor:

V (d.C.)

Kazmandoe sacó un Pantaleón Dalence de la espiral de cuero
de su tejano.
Apenas llegaba para la soga.
Más le valdría gastarlo en ir a putas, dijo Yoel,
este se nos muere gratis antes de preparar el nudo,


Hace tiempo que no leo algo con tanta fuerza expresiva, con esa pulcritud que abruma, con un dominio de la palabra, el vocabulario y la música que anime a parar de leer, para deglutir el magma, tomar un trago y seguir viajando por los desiertos más áridos del planeta, los que encierra el alma.

El libro es una obra completa, donde se nos cuenta la etapa de la vida de este hombre que transcurre entre el desierto y la muerte.

Como dijo Alberto Massa, otro escritor, durante la presentación de la obra: "El escritor, Javier Palencia, podía haber convertido el poemario en una novela, porque contiene todos los ingredientes."

Yo quiero añadir, ¿para qué? La obra es inmejorable, original y está tan condensada, que si deseas más, siempre puedes acudir a alguno de los evangelios, para refrescar tus lecturas.
O leer a Richard Brautigan, en inglés.

Leo Zelada, poeta, habló de la experimentación en la poesía y en la literatura y de la grata sorpresa que le alcanzó al leer Cristo en Uyuni, porque es experimentación, riesgo y calidad, lo que apenas se encuentra hoy en la literatura española.

Bien encuadernado, con una portada que refleja el estilo de una marca de cigarrillos de los años cuarenta, esta obra dará que hablar. Especialmente entre quienes consideren que la literatura no es juntar letras y combinar escenas de acción.

Para quienes entienden que la literatura es vida en palabras. Y que de éstas, pocas son muchísimas, en contadas oportunidades. Esta obra es una de esas ocasiones. ¡Disfrútala!

Poemario
Cristo en Uyuni
Javier Palencia
Papel de fumar ediciones
C.S.A. La Tabacalera

http://javier-palencia.blogspot.com/p/cristo-en-uyuni.html

miércoles

¿Están amañados los premios?

El escritor y poeta Alberto Ibarrola hace una consulta en un foro, donde nos pregunta si el camino para triunfar en la literatura pasa por la participación en concursos literarios, y si estos nos inspiran confianza.


En mi opinión, hay premios para escritores y premios para noveles. En el primer caso sirven para reconocer la labor de alguien o para que el ganador dé un salto y cambie de liga.


Sobre los premios en general, contesté lo siguiente:
Para mi el Planeta es un reconocimiento, similar al Nobel, salvo por el hecho de que se encarga una novela como presentación y para darle vida al conjunto de la obra.

En la actualidad se difunden noticias sobre miles de premios literarios. Todos no pueden estar amañados.

Por otra parte, es tal la distancia entre los profesionales y los aficionados, normalmente, que salvo en el caso de talentos naturales, salir de la nada escribiendo a ratitos se me figura tarea para Sísifo. Equivalente a correr la San Silvestre, que no se prepara en fin de semana.

En mi opinión, las obras de los aficionados, como yo, muestran todas las cuadernas del barco; nos falta temple y se impone la necesidad de comunicar el mundo que uno conoce. Escribimos, pero no hacemos literatura. No sabemos.

La escritura es un oficio y como tal, dominarlo es muy esforzado. Cuando lees una obra ganadora, casi siempre huele a tinta y sudor, impacta en el hipotálamo desde las primeras páginas y mantiene el listón altísimo, página tras página. Basta con echarle un vistazo a Los Herralde, por ejemplo. A los relatos cortos de la Hucha de Oro.

No hay muchos aficionados en esas alturas porque, además, hay poco aire que respirar.

Hace un par de meses, una escritora y crítica literaria, ganadora del Café Gijón hace algunos años, nos preguntaba sobre la oportunidad de difundir su segunda novela en el blog que había inaugurado. Una vez que determinó que ese era un buen camino (que yo no comparto en el caso de alguien que ha logrado un galardón de ¡30.000 euros!), su preocupación se centraba en cómo proteger la obra difundida.

Como alguien mencionaba en su momento sobre la publicación en amazon, si te leen en un rincón del globo y te copian, no puedes impedirlo. Hay muchos libros que se parecen a otros. Si lo haces en un blog, tratar de impedirlo puede convertirse en un esfuerzo baldío.

Hace dos años, aproximadamente, una joven alemana, Helene Hegemann, se dio a conocer con una obra sobre la vida noctámbula de los jóvenes berlineses. Poco después se descubrió que sus conocimientos de la noche, provenían de la lectura de un blog propiedad de un compatriota, que, a diferencia de ella (menor de edad) conocía de primera mano aquello sobre lo que escribía. La denuncia se resolvió cuando la escritora aludió a la intertextualidad (como hizo Lucía Echevarría en su momento) y el joven plagiado publicó su propia novela, basada en el blog, de la que obtuvo jugosas regalías. Un caso de simbiosis literaria. 

Entonces, me preguntará quien pase por aquí, ¿me presento a los premios o no? Preséntese. Si no gana, al menos habrá escrito una pieza completa. Ya tendrá tiempo de decidir lo que hacer con ella en el futuro. Y si gana, abra un blog para difundir su segunda obra, según opinan los entendidos. Dicen que está la cosa muy mal, con libros a menos de dos euros, por Internet, y a menos de 9 euros en papel. ¡A por el premio!