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sábado

Reseñas a De donde las mujeres

Tormenta desde el tren. 2010. GRLL
En la web de mundo palabras prestan diversos servicios para escritores:

1. Registrarte
2. Publicar relatos
3. Asesoramiento con tu Book trailer
4. Promoción

Su declaración de intenciones no deja lugar a dudas:

Qúe ofrece Mundo palabras

Me han hecho una preciosa reseña de los dos libros de relatos:

De donde las mujeres
De donde los hombres

Gracias

Vínculos a las reseñas y a las obras

Reseña De donde las mujeres

Página del libro

Reseña De donde los hombres

Página del libro


Video firma de regalo

Con motvo de la Feria del Libro de Madrid, que se celebra entre el 25 de Mayo y el 10 de Junio, le regalo a TODOS MIS LECTORES una dedicatoria en vídeo.


Mándame un mensaje o deja un comentario por aquí relativo a alguno de mis relatos publicados en amazon para Kindle. 


Grabaré el mensaje de salutación a tu nombre y leeré un párrafo o dos de alguno de los relatos. Lo revisaré  y te haré llegar la dedicatoria.


Ya he enviado unas cuantas. No te quedes sin la tuya. Será ÚNICA.


lunes

Crítica a De donde las mujeres


Uno de mis cuadernos

Buenas de nuevo, Gustavo, leídos los textos a los que pude acceder, que fueron finalmente sólo "Caverna", "Perdidas", "Bares, qué llugares", "Usted", "Cuídate de mí" y "Di Vitoria". De "Hearthless" sólo pude imprimir la primera página... Lo que más me ha sorprendido y gustado del conjunto es la versatilidad que pone de manifiesto ya esta muestra. Intentaba buscarte ya no influencias sino claves, y me venían a las mientes a ratos Cortázar o Bontempelli, o Quim Monzó a través de Calders (probablemente no estés en absoluto de acuerdo con esta apreciación, pero mis lecturas influyen en lo que leo, claro), pero todo se me quedaba corto y al siguiente recodo me esperaba una escena de un realismo seco y duro a lo Jay McInerey que me descolocaba. Y, naturalmente, soy de los que prefieren conocer y sorprenderse que reconocer, así es que han sido unos muy buenos y gratificantes momentos de lectura. Si usas la opinión preferiría que la presentes como personal mía, como editor y filólogo si tu quieres, pero sin mención de la editorial en la que trabajo.




De donde las mujeres AMAZONhttp://www.amazon.com/dp/B007UMOSZY
La prosa de Gustavo Ruiz fluye como un torrente, sus tramas están salpicadas de meandros que impiden que el lector baje la guardia y sus desenlaces, contra pronóstico, no siempre van a dar a la mar, sino que a menudo nos sorprenden con destinos inesperados. Pero quizá lo mejor sea que siempre buscan un lector activo, dispuesto a arremangarse y colaborar con el texto para que este le descubra todo su sentido. ¡Qué buena singladura! 

viernes

De la inspiración

Edward Hopper. Night hawks. 1942
Mientras escribía el relato Bares qué lugares, incluido en el volumen De donde las mujeres, me vino a la cabeza la imagen del famoso bar de Edward Hopper. Y la aproveché para iniciarlo. 

Tuve otros bares en mente, mezclando veladores, servicio de camareros, estructura del local. 

Luego me olvidé de la imagen, para recubrirla de otras más personales: una vieja cafetería de la calle Arenal, que no existe hoy; un bar de carretera que tiene el encanto de ignorar el tiempo; cierta modernidad de sillones rojos y butacones que exhibe Concerto, en Alicante, a media tarde, antes de que lleguen sus aves noctámbulas. 

Un collage de lugares, que, en mi opinión, tiene un papel relevante en la narración.

Quiero recordar que había columnas, repintadas, similares a las del Café Gijón; que las mesas eran amplias, abiertas por los laterales, indiscretas; la luz proviene de una mezcla de tubos fluorescentes y bombillas de color melocotón y huele a croassants a la plancha y a mantequilla caliente.

Y sin embargo, no puedo reconocer a mis personajes; se han fundido en el marco, apenas dispongo de sus vestigios en la memoria. La mujer, caso de existir, estaría conformada por diversas mujeres que apenas he conocido.

La impresión que me queda de este cuento es que el marco y el ambiente absorbieron a los personajes, que bien podían ser sustituidos por unos modelos de cartón, protagonistas de un comic sin texto, viñetas expresivas pero mudas.

Curiosamente, ninguno de los cuatro tiene nombre, lo que influye en esa percepción, en la distancia que siento respecto de ellos. Se han difuminado. Como la tarde de ayer.

jueves

Críticas excéntricas a De donde las mujeres

Acaban de robar. ¡QUÉ ARTE!

“Estos relatos, que a momentos parecen llevarnos al vertiginoso espectáculo de altiplanos, valles, abismos y fuegos artificiales que encontrarías en la mente de una persona desquiciada, presentan un “dictado” de las conversaciones que las mujeres tenemos con nosotras mismas, saltando de un tema a otro, al parecer sin ton ni son, pero mostrando esas sinapsis únicas, esas conexiones originales que nosotras hacemos y que desde fuera producen un mareo enervante, que no lo es, y que solamente otra mujer podría entender.

Gustavo Ruiz Llavero no omite ninguna circunstancia ni locura alguna; y más bien parece disfrutar de tirar todo lo que encuentre dentro de esta ensalada, incluyendo momentos que nos hacen sonreír y otros que nos ponen, uf, calientes.”
-Ani Palacios, autora- Contacto Latino


Perdidas.

     Con este relato, Gustavo Ruiz se asoma sin complejos a una de las múltiples aristas de nuestra oscura cotidianeidad. En este caso, es el trípode Daniela, Clara y Elvira sobre el que se asienta una narración ágil, sin concesiones a pueriles sentimentalismos y conducente a mostrar toda la crudeza de unas vidas y de unas mujeres perdidas en la noche.
    Su lenguaje directo, incisivo y de corte eminentemente sexual, hace del relato un retrato realista que casa a la perfección con la trama que el autor quiere manifestar: la perdición de unas mujeres, especialmente Daniela y su oyente Elvira, que están al límite de sus fuerzas. La soledad y el abandono son los ejes que mueven su caótica existencia.
     En suma, la aparente pero frágil Daniela y la anónima y vulgar taxista Elvira son las dos caras de la misma moneda: víctimas solitarias de un mundo implacable que acabará por aniquilarlas y vaciarlas como mujeres. Un gran relato de Gustavo Ruiz, que dejará al lector perdido en la noche.

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Cualquier local ayuda a imaginar

Bares, qué lugares.

     De una referencia pictórica a una de las obras de Edward Hopper, acompañada de un guiño cinematográfico, es de lo que se sirve Gustavo Ruiz para enmarcar este relato de soledad y lascivia y otorgarle la ambientación precisa que emana del lienzo del estadounidense. Pero la huella de Hopper no es la única que se percibe en este relato. Sin duda, el gusto por los ambientes nocturnos, por los lugares de copas y por el uso de voces y construcciones coloquiales referentes a situaciones sexuales explícitas, nos recuerdan al Charles Bukowski, por ejemplo, de su novela Mujeres.
     Y, efectivamente, de realismo sucio podríamos calificar el estilo del autor en esta breve incursión en la soledad de un bar cualquiera de cualquier barrio de cualquier ciudad. Ruiz Llavero nos describe con ese sucio pero, a la vez, atractivo arsenal de lujuria no contenida una cita a través de las redes sociales de una mujer cualquiera con un hombre cualquiera. Nada más real, morboso y cotidiano, pero con el sello del mejor Bukowski y con el marco  de los Noctámbulos de Hopper.

En lace a su blog Selva Literaria